—Voy a descansar arriba —Jimena no quería escuchar las críticas de los dos.
Se levantó y subió las escaleras. Eduardo y Fabio la miraron marchar, suspirando.
《¡La han mimado tanto en casa que no quiere escuchar nada malo!》
Al regresar a su habitación, Jimena se tumbó en la cama, sin ganas de hablar.
¡Ding!
El teléfono sonó de repente.
Jimena lo tomó; era Alvaro.
Alvaro: [La señora Guzmán ha sido ingresada en el hospital.]
Jimena se sintió confundida. ¿Otra vez en el hospital?
Alvaro: [Acaba de s