Mariana sintió un nudo en el estómago al escuchar a Yesenia.
Esta era una gran habladora; si descubría que ella era Mariposa, ¡todo el mundo lo sabría!
Ni siquiera se lo había contado a su familia.
No, no podía permitir que eso sucediera.
Tenía que pensar en cómo salir de esta situación. Había considerado la posibilidad de que algún día se descubriera su verdadera identidad, pero no esperaba que sucediera tan pronto.
—¿Aún intentas negar? —Yesenia apuntó a Mariana.
Por supuesto que iba a negar.