Mariana levantó la vista hacia él. Su expresión era indescifrable, pero podía ver que Walter estaba realmente cansado.
Las últimas veces que lo había visto, sus ojos mostraban un agotamiento evidente.
Yahir observaba a ambos, sin poder evitar sacudir la cabeza.
El destino realmente se burlaba de las personas.
Mariana se había dado por vencida, mientras que Walter parecía reconsiderar.
¿De verdad tenía que hacerla volver?
—No he pintado en mucho tiempo, tengo miedo de arruinar tu obra —Mariana em