Normalmente, era Walter y Jimena quienes acosaban a Mariana.
Ahora, las cosas habían cambiado, y ellos dos se habían vuelto enemigos. Bueno, eso era interesante.
—¿Interesante? —La voz de Mariana era suave.
Yahir asintió: —Interesante.
—¿No crees que ella se parece a la antigua yo? —Mariana preguntó con una sonrisa.
Yahir hizo una mueca: —Jefa, tú tienes mucho más rostro que ella.
—No, yo soy aún más descarada que ella —Mariana le sonrió a Yahir, con un brillo soleado.
Yahir no podía ver su sonr