Mariana miró a Irene con desdén.
¿Una aficionada?
Sin duda, ella era una aficionada.
—Pero, ¿no es este diseño para que lo vean los clientes? Soy una aficionada, sí, pero ahora estoy hablando desde la perspectiva de una clienta. Creo que tu diseño es demasiado monótono, no tiene ningún punto destacado —Mariana extendió las manos, sin dar tregua.
Irene se oscureció al escuchar esas palabras.
¿Así que, para Mariana, su diseño no valía nada?
¿No había ningún motivo para exhibirlo?
Mariana no preten