Esteban
La mantengo entre mis brazos, disfrutado de su compañía los últimos minutos, antes de volver a encender el auto para llevarla a su casa.
—Soy tan feliz ahora.
— ¿Y a qué se debe tal dicha? —me dice Jenny de una manera tan dulce.
—Pues, acabo de recuperar a la mujer que amo…
—¿Lo hiciste? — mi mira sonriendo.
—Si y no voy a perderla, nunca más.
En eso una llamada me sobresalta. Dejo el asiento para buscar mi saco en la parte trasera. Era mi hermano, en tanto le contesto Jenny me observa