Capítulo 28

—El destino te está enviando una señal.

—No sé ni siquiera cómo se llama —respondo, frustrada.

—El destino quiere que ese amor sea diferente, que sea especial.

—¡Basta! No puedo enamorarme de él solo por un beso.

—Eso díselo a tu corazón.

—No quiero escuchar más —la interrumpo, sacándola de mi habitación—. Ve a dormir, estaré bien.

Amelia, a regañadientes, se va de la habitación. Siento la necesidad de estar sola para procesar todo lo que hemos hablado. Me siento en la cama, la mente aún nublad
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App