Esteban
Después del incidente con Jenny, Roger y yo fuimos a almorzar y luego a Suesca. Intento despejar mi mente y no pensar en la enigmática mujer, pero no tengo éxito. Al caer la noche, regreso a casa después de la cena. La casa está en silencio, y supongo que mamá sigue molesta, así que trato de subir lo más sigilosamente posible. Sin embargo, antes de entrar a mi habitación, mamá me detiene. Odio cuando aparece de la nada como un ninja.
—¿Estas son horas de llegar? —interroga, paralizándom