Mundo ficciónIniciar sesiónDante escucha los gritos de Bianca, le duele estar escuchando como grita y como golpea la puerta, pero al dejarla decidió por su bien dejarla encerrada mientras hablaba con su padre, ya cuando el se fuera abriría esa puerta y la llenaría de besos, e irían en busca de un juez para casarse
—¡Dante!, ¡Dante!, ¡Abre está maldita puerta! ¡Dante!!, ¡Dante abre!— Santino sonríe, ha dejado a su hija encerrada,







