Mundo ficciónIniciar sesiónAquel lugar en ese momento estaba solitario. Es curioso, al momento en que necesitamos ayuda es cuando más solos estamos. Keidys se abalanzó a ellos para separarlos, sin embargo, Tomás accidentalmente le dio un golpe en la nariz de la muchacha e hizo que una gran cantidad de sangre empezara a salir de ella. Y fue cuando los muchachos se detuvieron.
—¡Keidys! —gritó Josef. Ella se apartó y observó sus manos llenas de sangre.







