Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué? —inquirió Josef mirando fijamente a Keidys.
—Olvídalo. Me tengo que ir a mi casa —dijo Keidys. Caminó un poco y después Josef le siguió el paso.
— No sé qué quisiste decir con eso, pero… —Josef rodó la mirada a la joven mientras apretaba con un poco de fuerza los cachos de su bicicleta— las cosas hubieran sido diferente si no fueras novia de Mateo.







