*Un mes después*
Noah despertó con la luz de la mañana, a las 6:00 a.m. Se estiró, bostezó y bajó las piernas de la cama. Sophia se removió a su lado, parpadeando lentamente.
—Buenos días —susurró Noah con una sonrisa.
Sophia le devolvió la sonrisa, aún adormilada.
Noah tomó su teléfono y marcó el número del detective James, el oficial asignado a su caso y al de Sophia.
—Buenos días, detective. ¿Alguna novedad sobre Jeffrey? —preguntó Noah.
La voz del detective James sonó firme.
—Nada nuevo,