—¿Cuál es la buena palabra, Savannah?
—Como sabes, tienes muchos enemigos. No porque hayas hecho algo malo, sino porque la gente siempre quiere cosechar donde no sembró.
—¿Tienes alguna pista?
—No, por ahora no. Pero si algo cambia, te lo haré saber. ¿Cómo está aguantando Sophia?
Noah se dio la vuelta y vio a Sophia girando en la silla giratoria. Después de haber estado en un frenesí durante una hora cuando por fin asimiló el secuestro de sus hijos, ahora estaba inquietantemente calmada, sin el