CAPÍTULO NUEVE
DIMITRI
Está teniendo una pesadilla, puedo notarlo. Sus extremidades se sacuden como si intentara escapar de alguien. Pequeños quejidos escapan de sus labios, y eso hace algo extraño en mi cerebro. Justo cuando estoy a punto de tocarla, se sobresalta, respirando agitadamente. Se incorpora de golpe y apoya una mano sobre su corazón acelerado, tan fuerte que puedo oírlo.
Me pregunto si latiría más fuerte si supiera que estoy justo detrás de ella. Extiendo la mano y deslizo mis dedo