SYLAN
El pitido constante del monitor cardíaco atraviesa el silencio como una bomba de relojería. Trato de contar mis bendiciones, pero solo una cosa llena mi mente.
Venganza.
Y miedo - por ella.
Me permito esa verdad. Tengo miedo. No de balas, no de sangre, sino de lo que sucederá si no la recuperamos.
Kane morirá, y cuando lo haga, será mi bala la que le atraviese el cráneo. Frío. Imperdonable. Personal.
Entonces encontraré a Katriona, y la próxima vez, ella no se escapará.
No, una voz gruñe e