Scarlett no lo había entendido antes, pero ahora sí lo comprendía...
Cuando ella amenazó con llamar a la policía, Sebastián YA SABÍA que no tenía su teléfono consigo. Es más, lo sabía porque ¡él mismo le había quitado ese teléfono de Lilith! Si había encerrado a Lilith solo para atraer a Silco, ¿por qué dejar que Lilith conservara su teléfono? Por lo que parecía, Silco tenía a su propio hombre vigilando a Scarlett.
—¿Él lo sabía? No, no puede ser... —objetó Lilith—. ¡Estaba CON Ava y casi la bes