—¿Te acostaste con ella? —Gritó Scarlett, e inmediatamente Damián le cubrió la boca, mirando alrededor con pánico.
Lilith no estaba cerca. Gracias a Ava, nadie se encontraba cerca de esa habitación.
—Pero, ¿por qué te odia tanto? Tú... ¡no lo hiciste! —Scarlett empujó a Damián—. ¡No me digas que la forzaste!
—¡Por supuesto que no! —Protestó Damián con una expresión ofendida—. ¿Qué clase de monstruo horrible crees que soy?
—Un monstruo que habla sobre asesinar a su propia hermana con sus amigos c