Capítulo 90: La tormenta.
Narra Ithiliel:
El amanecer de un nuevo día llegó, y Arien ya se había marchado hacia sus deberes…lejos de mí.
Mi corazón aun latía demasiado fuerte, golpeando dentro de mi pecho con tanta fiereza, que sentí que me estallaría. Los recuerdos de las cosas que hice…que hicimos, regresaban a mi como oleadas cargadas de ese deseo insaciable que me estaba consumiendo, y que me hacían sentir las mejillas calientes…aunque no entendí si era de vergüenza…o de aquella necesidad repentina de estar con él,