Capítulo 70: Deseo y amor.
Narra Arien:
Aquellas tierras que una vez se llenaron con olor a sangre, me pertenecían, yo era el único que podría proteger de ellas…y el único Alfa de la manada Solarion. El frio que hacía esa noche, quemaba la piel delicada de los humanos que iban siendo escoltados hacia los refugios que mandé preparar para ellos después del asesinato de Arthur, y aunque no lo pareciera, mis territorios poco a poco comenzaban a llenarse de enemigos dispuestos a todo, aunque a mí no me afectaba en lo absoluto