Cap 66. Quiero ver con mis propios ojos que está bien
El sol apenas comienza a elevarse sobre los escombros de Lirven, teñido de rojo por el humo y la sangre aún fresca. Las banderas de Elyndor ondean sobre las torres resquebrajadas, y el aire, aunque libre de gritos, todavía huele a dolor.
Los soldados gritan con júbilo, felices de haber ganado una guerra y haber sobrevivido a tantas batallas, sin embargo, Eleonora, siente el peso de esta guerra sobre sus hombros. Cada muerte de los suyos o de los contrarios, fue una vida humana que se perdió y