Cap 67. Nuevo soberano
Las puertas de Elyndor se abren antes de que los estandartes reales crucen el puente levadizo. La noticia de la victoria ha llegado con el viento, como un susurro que se convierte en grito, y el pueblo entero se ha volcado a las calles. Ancianos, niños, comerciantes, soldados de reserva, todos se agolpan en las murallas, los balcones y las plazas. El cielo se viste de un azul claro, el mismo que ondea en las banderas del reino.
No hay música, no hay trompetas. Solo hay corazones latiendo fuerte