Cap 61. ¿Crees en la reencarnación?
Lo que ayer fue un infierno de sangre y acero, hoy es un cementerio silencioso. Los cuerpos que aún respiran se mueven apenas, aferrándose a la vida con la terquedad de los condenados.
Eleonora camina entre ellos, con las manos manchadas de barro y sangre, la mirada encendida de determinación.
Alejandro la acompaña, sosteniendo vendajes, dando órdenes breves y certeras a los hombres que aún tienen fuerzas para obedecer.
—A este... presión en la herida —murmura Eleonora, arrodillándose junto a u