Mundo ficciónIniciar sesiónTodavía manteniendo en su mente aquella imagen, esa imagen clara de esos ojos dorados, llenos de furia y resentimiento, Alexis creyó que moriría de la vergüenza.
“Bien, basta, tomemos un descanso”.
Abriendo los ojos con las palabras de su primo, Alexis intento replicar: “Estoy bien, podemos continuar”.
Dejando los documentos que revisaban juntos en la alcaldía de la ciudad, Nikolai preguntó: “¿En







