Mundo de ficçãoIniciar sessãoMAYA
La luz de la mañana inundaba la habitación de Lori y los rayos del sol se reflejaban en las alas del fénix mandando destellos dorados por todas las paredes. El druida sentía cosquillas por todo su cuerpo debido a la suavidad de sus plumas.
Poco a poco, abre sus ojos y lo primero que hace es comprobar que Lizzi siguiera todavía con ellos.
Era absurdo.
Ya sabía que estaba allí, la tenía pegada y acurrucada a su cuerpo, sentía su presencia, su magia, su piel







