Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin darse cuenta, el atardecer había caído ya sobre su cabeza mientras seguía practicando sus contraataques en el jardín de la casa del escuadrón. Aún no estaba del todo satisfecha con su progreso, y aunque había adaptado un poco las recomendaciones de sus compañeros, y hasta Katanis le había enseñado alguno de sus trucos favoritos, no era algo que apareciese de la noche a la mañana por mucho que quisiera. Como todo en esta vida, el dominio residía en la práctica.
Era domingo y eso si







