Capítulo 26.
Fredd:
Estaba subiendo algunos heno al camión para llevarlos hacia el establo, mientras lo hacía, soy detenido por la voz de Darius.
—¿Qué pasa?
—¿Dafne ha hablado contigo? —niego—, necesito que la llames.
—Ya debe estar por llegar...
—Fredd, márcale a Dafne —insiste—, ya está anocheciendo y nada que llega..
Saco mi teléfono, limpio el sudor de mi cara con el antebrazo, comienzo a marcarle a Dafne pero ella no me contesta. Esto no me gusta para nada.
Sigo marcando a su teléfono pero sigue sin contestar.
—No contesta Darius.
—Esto no es bueno Fredd.
—No lo es..
—Andando.
Lo sigo hacia donde está la otra camioneta, él sube y yo lo hago detrás de él, no sin antes pedirle a uno de los trabajadores que esté al pendiente del trabajo. Ya estaba por anochecer, Dafne no se tarda tanto para hacer las cosas.
Darius sigue conduciendo por el camino que lleva hacia el pueblo, mi ceño se frunce al ver un par de luces encendidas a lo lejos, cuando Darius acelera vemos que hay otro auto junto a la cam