Capítulo 25.
Dafne:
Entro a la habitación junto con Darius, él sigue besándome con mucha ímpetu, sus labios se meten con los míos de una forma que no puedo explicar, su lengua me quita el aliento, mi cuerpo se estremece ante el tacto de sus manos.
Yo torpemente suelto los botones de su camisa y el inicio de su cinturón. Me importaba poco que estuviese sudado, quería tocarlo, quería sentir aquel sudor sobre mis manos, su piel suave y mojada me excitaba demasiado.
Quito la camisa que cubre su torso, él mete sus manos en mis muslos para alzarme y dejarme sobre la mesa de mi habitación.
—¿Estás segura?
—Creo que la respuesta es obvia mi amor.
—Me encanta que me llames así —sonríe de lado.
Acerca su boca a mi cuello para dejar besos sobre él, recargo mis manos sobre la mesa, siento sus manos sobre mis muslos, estas se meten por dentro de mi vestido para así alzarlo un poco, siento sus dedos sobre la liga de mis bragas. Él suelta mi cuello y me mira.
Aquella mirada es azulada pero se ve oscura e intensa