—Amor despierta, te siento muy caliente, tu temperatura está muy elevada.
—Buenos días amor.
—¿Cómo te sientes?
—Terrible, estoy prendido por dentro.
—Ven yo te acompaño al baño, tienes que bañarte, vamos a ver si así se te baja la fiebre.
Lo llevo al baño, de verdad tiene mucha fiebre, me meto con él en la ducha, allí estuvimos durante un buen rato.
—¿Te sientes mejor?
—Sí un poco.
—Amor ya Samet viene en camino, lo llamé hace rato.
—Hiciste