Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuestión de segundos el cielo se cubrió de una nube gris haciendo que todas las estudiantes pasaran sus actividades a los interiores de los edificios, eran ya las tres de la tarde, pero todo lucia tan lúgubre y oscuro que aparentaba las seis. Erika caminó sin ningún apuro bajo la tormentosa lluvia, dio unos cuantos giros de ballet entre los charcos y un casi mágico grand jete que nadie pudo ver, aterrizó encantad







