Punto de vista de Violeta
La primera señal de que algo andaba mal fue la ausencia.
No del tipo dramático. Ni alarmas ni voces elevadas ni mensajes frenéticos. Simplemente... silencio donde debería haber habido rutina. Estructura. Ritmo familiar.
El cuidador matutino de Amelia no llegó.
Al principio apenas se registró. Se produjeron retrasos. La vida pasó. El mundo no era una máquina por mucho que intentáramos hacerlo predecible. Yo estaba en la cocina con Enzo, cortando fruta mientras Amelia