POV DE LIANA
Temblaba entera mientras esos tres monstruos se acercaban y, por primera vez desde que me encerraron en esa habitación apestosa y fétida, creí de verdad que este era el final. Tenía las manos atadas, las piernas no me respondían ni aunque lo intentara y el corazón me latía tan rápido que dolía. No dejaba de susurrar el nombre de Killian como si fuera un hechizo, esperando, rezando, suplicando un milagro, pero en el fondo sabía que estaba sola.
—Va a estar dulcecita —se burló uno m