26. YO TE AMO.
Es de noche, casi de madrugada y mientras todos duermen, Marcos regresa a casa de su amada vecina. La halla sentada en el comedor usando una maquina de escribir.
—Hola —lo saluda ella cuando lo ve acercarse.
—¿Qué haces, mi amor? —le habla rodeándola con sus brazos. Sarah se pone de pie y lo hace sentar para luego sentarse ella, en sus piernas.
—Mientras te esperaba, se me ocurrió una idea para que la señora Jardon y Vallenilla se reconcilien.
—¡Oh! ¡A ver!
—Escribí un par de car