—¡Ese es mi televisor de 98 pulgadas 4K de ultra alta resolución carajo!
Viendo la escena, Felipe se desplomó frente al televisor y rompió a llorar desconsoladamente. Miró a Xavier con rabia y le gritó:
—¡Maldito bastardo! ¡Ha estado conmigo tantas noches y días! ¡Solo porque estás de mal humor, ya te vienes muy gallito a partir mi televisor de 98 pulgadas! ¡Eres simplemente un…!
—Ya te lo compensaré —le dijo Xavier, sin inmutarse.
Felipe sorbió por la nariz y cambió su tono al instante, diciend