La llegada de Regina con tanta rapidez sorprendió también un poco a Marina.
—¿Qué sucedió?¡Por Dios! ¡Estás llena de moretones! —exclamó Regina, mirando a Marina con gran preocupación.
—Solo tuve un pequeño accidente en el auto, no es nada grave —respondió Marina, estirando con delicadeza los brazos:
—Mira, aún puedo moverme.
—¿Solo un pequeño accidente?
Regina observó las heridas en Marina, sin poder imaginarse lo que había sucedido anoche.
—¡Ahora entiendo por qué no supe nada de ti en toda