—Señor, la señora ha venido —susurró Jaime al oído de Sergio.
Sergio frunció el ceño. Había visto a Marina entrar desde el primer momento, y también notó a Xavier detrás de ella. Esa escena le dolió en el alma.
Marina y Regina entraron sonriendo y charlando, y con el rabillo del ojo, Marina vio a Sofía y sus dos amigas. Su rostro mostraba una sonrisa burlona.
Alejandro había estado esperando en el salón durante mucho tiempo. Al ver llegar a Marina, sus ojos se iluminaron de inmediato. Dejó su co