Capítulo 18
Alessa fue a un merendero a media hora de la mansión donde vive. Doralice ya esperaba ansiosa las noticias.
- ¿Entonces? ¿Ocurrió de verdad? - preguntó, entregándole la tableta después de que se hubieran sentado en una de las mesas.
- "Sí..." murmuró Alessa, haciendo una mueca al recordar.
- ¿Pero no era bueno?
- "Sí...", murmuró.
Doralice se da cuenta de que le falta el anillo de boda en la mano.
- ¿Dónde está el anillo? - preguntó con los ojos muy abiertos.
- "Ah, se cayó",