Mundo ficciónIniciar sesiónPor la mañana desperté por el sonido del teléfono. No era factible dejarlo así en un espacio que no me pertenecía y casi tiritando de frio me levanté a contestarlo pese a que de buena gana me hubiese quedado durmiendo un buen rato más.
— Mak —Dijo Jare— ¿Cómo estás?
De golpe recordé todo lo ocurrido la tarde anterior y sentí una especie de rencor que intenté disimular. Todo sea por mi hijo, pensé.







