**AVA DUVAL**
Recordaba sus palabras con claridad, su voz resonaba en mi oído como una alarma.
«Solo puedes ir si yo te acompaño. Actuemos con naturalidad», había dicho. Pero ¿por qué demonios Ethan Cole me estaba mirando así? Sus ojos me seguían a dondequiera que fuera, oscuros… casi fantasmales. Un escalofrío recorrió mi espalda, agudo y repentino, y mi estómago se contrajo sin que pudiera explicar por qué. El vello de la nuca se me erizó y la bilis subió hasta mi garganta.
—¿Por qué me m