**AVA DUVAL**
La forma en que sus músculos se movían enviaba pensamientos pecaminosos a mi mente. Las venas de sus brazos se tensaban cuando se limpiaba la cara. Y las líneas que bajaban hacia su torso eran perfectas. Me humedecí los labios solo de imaginar ese cuerpo sobre el mío y la forma en que me miraba... era peligroso, pero aun así me atraía más hacia él.
¿Cómo demonios llegué hasta aquí?
Todo empezó porque conocía su rutina diaria. Después de mi escape, que casi me costó la vida, Ethan