Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO XXXIV. HONRAR SU MEMORIA
Anissa
El sol comenzaba a ocultarse entre las montañas cuando mi tía fue sepultada. El cielo se vestía de colores pasteles, rosa y naranja, mientras el ocaso desprendía los últimos rayos de un día que sucumbía.
Tal como Gael lo dijo, Neil nos ayudó con la sepultura. N







