Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO XXVII. INSTINTOS INHUMANOS
Gael
Neil y yo partimos a caballo hacia la zona que la señorita nos indicó antes. Con lo lejos que se encontraba del Palacio, me sorprendió saber que Anissa cruzara todo aquel trecho para ir a trabajar todos los días. Era demasiado, sin mencionar todas las labores que tenía que hacer ahí, o lo peligroso que era para







