Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO XXVIII. AYUDAR
Anissa
Había perdido la cuenta del tiempo que llevaba encerrada en aquel lugar, pues no había suficiente luz en él como para saber cuándo era de día y cuándo era de noche. Solo estaba consciente de que los aros de las cadenas lastimaban mi piel. Podía sentir cómo esta ardía por el roce, dificultando aú







