Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO X. HERIDA
Anissa
Gracias al hecho de que iba más ocupada viendo mis propios pasos y pensando en mi situación, no me preocupé por mirar lo que tenía enfrente.
Y, gracias a eso, terminé tropezando con otra persona.
Solté un quejido cuando choqué contra la espalda de a que era más alto que yo: Un hombre. Me llevé







