Por Edgardo
Luego de amarnos intensamente y de llegar a la cumbre de nuestros deseos, nos quedamos unidos, abrazados, sintiendo como el ritmo de nuestros corazones iba se acompasando, hasta que nos relajamos completamente, al menos por el momento.
Evi se fue a bañar, mientras que yo me puse un pijama y me acosté del lado de la cama en que suelo hacerlo.
Evangelina salió del baño y se acostó a mi lado buscando mis brazos, la rodeé con ellos, quería que sepa que contaba conmigo para lo que sea, q