Parte 5. Capítulo 9. Me cautivas
Al día siguiente, Trini había asistido al gimnasio. Estaba algo nerviosa, pero se sentía más segura. La noche anterior su madre le había enseñado una decena de embrujos que podrían ayudarla a controlar espíritus infernales, o al menos, lograr protegerse de ellos.
Subió con rapidez las escaleras que la llevaban a la planta donde se hallaban las máquinas de ejercicios e intentó ocultarse tras un Multigym que nadie estaba utilizando. Miraba con interés cómo el joven De Sousa se ejercitaba en el ár