Parte 2. Capítulo 5. El encuentro.
Parado sobre el tejado del edificio donde se residenciaba, Javier miraba hacia las montañas. Una inmensa luna, más grande de lo habitual gracias a un fenómeno natural que ese día se producía, las iluminaba con un aura mágica.
Esa noche era el preludio de una fecha especial: la fiesta de San Juan.
Se asentó en Maracay para encontrar algún medio que lo ayudara a liberarse de la maldición que lo descontrolaba y lo volvía peligroso. No quería ser un problema para su gente.
Prometió no regresar hast