Parte 2. Capítulo 46. Regresa a mí
El cielo estaba despejado, lleno de estrellas y coronado por una enorme luna. Para muchos era una noche perfecta, para Javier, no.
La luz que le daba calor a su existencia no estaba a su lado. Su brillo se había apagado y a cada segundo se volvía más débil.
A su alrededor la vida continuaba. Faltaban pocos minutos para la media noche y la entrada de una de las clínicas ubicadas al norte de Maracay tenía más agitación que cualquier otro centro nocturno de la región.
Sirenas de ambulancias y patr