— Gracias, Honestamente, tener una relación está en lo más bajo de mi lista de prioridades. Lo siento, pero tengo muchos asuntos con los que lidiar — respondió Belén después de un largo rato.
De inmediato, la mirada resplandeciente de Amílcar se tiñó de decepción. Su alegría enseguida apareció desaparecer. Aun así, en un abrir y cerrar de ojos, recobró la compostura.
— Está bien. Entiendo que esta confesión le debe de haber tomado por sorpresa, ya que la dije sin previo aviso. ¿Podemos seguir