Mundo ficciónIniciar sesiónSantiago vacilaba antes en renunciar a una máquina lucrativa como Belén; no obstante, ya había tomado la decisión.
«La riqueza no es nada comparada con tener un hijo. Debo tener un varón para querer de todo y continúe con mi legado». Él se volvió hacia Belén, la miró directamente a los ojos y dijo: —Escuchaste lo que dijo, Belly, no tengo otra opción. Eres una buena hija y estoy seguro de que lo entiendes, ¿verdad? Belén no se molestó en volv






