Mundo ficciónIniciar sesiónSantiago vacilaba antes en renunciar a una máquina lucrativa como Belén; no obstante, ya había tomado la decisión.
«La riqueza no es nada comparada con tener un hijo. Debo tener un varón para querer de todo y continúe con mi legado». Él se volvió hacia Belén, la miró directamente a los ojos y dijo: —Escuchaste lo que dijo, Belly, no tengo otra opción. Eres una buena hija y estoy seguro de que lo entiendes, ¿verdad? Belén no se molestó en volver a actuar. —Padre, ¿solo porque un psíquico dijo que lo hicieras? —preguntó mientras irradiaba un aura despectiva. La expresión de Santiago se tensó, pero al final, asintió con la cabeza y afirmó: —Te hice daño, pero no te preocupes. Te daré una suma considerable para que puedas graduarte de la universidad sin tener problema. También podrás encontrar un gran trabajo con ese título universitario. Es solo que… Tendrás que lidiar con todo por tu cuenta






