Mundo ficciónIniciar sesiónNo le quedaba otra opción más que seguir quedándose allí hasta haber resuelto por completo los asuntos relacionados con el grupo García y la familia de Santiago. Cuando pensó en eso, Belén extendió la mano a regañadientes para tomarla de su padre y dijo:
—Papá, gracias por permitirme quedarme. Estoy muy feliz; eres mi única familia en este mundo. Los ojos de Santiago se enrojecieron. «¡Qué jovencita tan buena! ¿Por qué me dejaría engañar por Alicia y quería echarte de casa?». Asintió y le dio una palmadita en el hombro a su hija. —Mi buena hija, la culpa es mía por haberte decepcionado. Te aseguro que esto no volverá a suceder. —El tono del hombre sonaba determinante. Sin embargo, Belén sabía que él no era alguien que cumpliera con sus promesas, podría cambiar de opinión un segundo después; alguien que no era confiable y era egoísta como él no merecía que lo llamara padre. Miguel dijo que no habría más hijos en la vida de A






